Nuevo serotipo de dengue pone en riesgo a la población infantil
Autoridades y especialistas advierten sobre la circulación del DENV-3, una variante que incrementa el peligro de cuadros graves, especialmente en bebés y menores no expuestos previamente.
El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social confirmó la presencia del serotipo DENV-3 en el país, una variante del dengue que no circulaba desde hace aproximadamente dos décadas. La reintroducción genera preocupación debido a la baja inmunidad en gran parte de la población, sobre todo en niños.
El pediatra Robert Núñez señaló que, aunque algunos adultos podrían haber tenido contacto previo con este virus, los menores de edad constituyen el grupo más vulnerable, ya que en su mayoría no han estado expuestos.
El dengue cuenta con cuatro serotipos distintos, y la infección por uno no garantiza protección frente a los demás. En ese contexto, el DENV-3 se presenta como una amenaza relevante por su potencial de causar formas graves, incluyendo dengue hemorrágico, particularmente en personas que ya padecieron la enfermedad anteriormente.
Entre los síntomas más frecuentes en la población infantil se destacan fiebre elevada, dolor de cabeza, molestias detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, además de náuseas, vómitos y dolor abdominal. Especialistas advierten que la aparición temprana de dolor abdominal junto a fiebre intensa requiere atención médica inmediata.
Asimismo, se insta a reconocer signos de alarma como vómitos persistentes, sangrados, manchas en la piel, somnolencia, irritabilidad, extremidades frías o dificultad respiratoria, ya que pueden indicar una evolución hacia cuadros más severos.
La prevención sigue siendo la principal herramienta para evitar contagios. El mosquito Aedes aegypti, responsable de la transmisión, se reproduce en agua acumulada dentro y alrededor de las viviendas. Por ello, se recomienda eliminar recipientes con agua estancada, mantener limpios patios y jardines, y proteger especialmente a los niños mediante el uso de repelentes adecuados, mosquiteros y ropa que cubra la piel.
Las lluvias intensas registradas en la temporada incrementan el riesgo al favorecer la proliferación de criaderos, lo que obliga a reforzar las medidas de control domiciliario.
Finalmente, los profesionales insisten en evitar la automedicación ante cuadros febriles. Medicamentos como antiinflamatorios deben utilizarse únicamente bajo indicación médica, priorizando la consulta oportuna para un diagnóstico adecuado
Fuente El Nacional