¿Adiós al calor extremo? Meteorología anuncia el primer pulso de frío hacia fin de mes
Tras semanas con temperaturas cercanas a los 40 °C, Meteorología anticipa el inicio de la transición hacia el otoño, con descenso térmico gradual y la eventual llegada de una masa de aire frío en los próximos días.
El director del organismo, Eduardo Mingo, explicó que las máximas ya evidencian una tendencia a la baja, alejándose de los picos extremos de entre 39 °C y 40 °C registrados en semanas anteriores. Este comportamiento marca el inicio de una transición estacional que, de consolidarse, dará paso a jornadas más templadas.
“Estamos observando un cambio gradual en la dinámica atmosférica. Hacia el cierre del mes existe la posibilidad de que ingrese una masa de aire más fresco, lo que provocaría un descenso térmico progresivo”, señaló.
El contexto climático también juega a favor de esta moderación. Paraguay atraviesa actualmente una fase neutra, lo que en términos técnicos implica la ausencia de fenómenos dominantes como El Niño o La Niña. Esta condición suele favorecer un otoño más estable y con temperaturas más agradables. Sin embargo, Mingo advirtió que la eventual reactivación de El Niño podría alterar este escenario, con impacto en los próximos meses: un invierno más cálido de lo habitual y una primavera con lluvias más intensas.
En el corto plazo, no obstante, el calor aún se hará sentir. Para este jueves se prevén lluvias dispersas con tormentas eléctricas, principalmente en la región Occidental y el norte de la región Oriental, mientras que en el resto del país se registrarían chaparrones aislados. El ambiente se mantendrá cálido, con mínimas entre 20 °C y 24 °C y máximas que oscilarán entre 31 °C y 35 °C.
El prolongado periodo de calor intenso comienza a mostrar señales de agotamiento. Desde la Dirección de Meteorología e Hidrología anticipan un cambio de patrón en las condiciones del tiempo, con una progresiva disminución de las temperaturas y la probabilidad de ingreso del primer frente frío hacia finales de marzo.
El director del organismo, Eduardo Mingo, explicó que las máximas ya evidencian una tendencia a la baja, alejándose de los picos extremos de entre 39 °C y 40 °C registrados en semanas anteriores. Este comportamiento marca el inicio de una transición estacional que, de consolidarse, dará paso a jornadas más templadas.
“Estamos observando un cambio gradual en la dinámica atmosférica. Hacia el cierre del mes existe la posibilidad de que ingrese una masa de aire más fresco, lo que provocaría un descenso térmico progresivo”, señaló.
El contexto climático también juega a favor de esta moderación. Paraguay atraviesa actualmente una fase neutra, lo que en términos técnicos implica la ausencia de fenómenos dominantes como El Niño o La Niña. Esta condición suele favorecer un otoño más estable y con temperaturas más agradables. Sin embargo, Mingo advirtió que la eventual reactivación de El Niño podría alterar este escenario, con impacto en los próximos meses: un invierno más cálido de lo habitual y una primavera con lluvias más intensas.
En el corto plazo, no obstante, el calor aún se hará sentir. Para este jueves se prevén lluvias dispersas con tormentas eléctricas, principalmente en la región Occidental y el norte de la región Oriental, mientras que en el resto del país se registrarían chaparrones aislados. El ambiente se mantendrá cálido, con mínimas entre 20 °C y 24 °C y máximas que oscilarán entre 31 °C y 35 °C.
Último día del verano
El viernes, último día del verano, se presentará con un clima nublado, húmedo y caluroso, con temperaturas en torno a los 24 °C de mínima y 33 °C de máxima. El sábado 21, ya bajo el calendario otoñal, el panorama será similar: alta humedad, lluvias intermitentes y máximas que podrían alcanzar nuevamente los 35 °C, reflejando una transición aún incompleta.
Respecto a las lluvias intensas registradas a inicios de la semana, desde Meteorología aclararon que no se trata de un fenómeno atípico para esta época del año. Sin embargo, subrayaron que los acumulados fueron significativos para el mes de marzo, superando registros históricos puntuales y evidenciando una mayor intensidad en los eventos recientes.
En este contexto, el ingreso de un frente frío no solo marcaría el quiebre definitivo del calor extremo, sino también el inicio de una nueva etapa climática, con impacto directo en el consumo energético, la actividad agrícola y la dinámica cotidiana. El cambio de estación, esta vez, no será solo una fecha en el calendario.
FUENTE EL NACIONAL