El crimen organizado toma control del comercio ilegal de adelgazantes
El auge de los medicamentos adelgazantes abrió un nuevo y rentable frente de interés para el crimen organizado en la Triple Frontera. La elevada demanda regional, impulsada por la crisis de obesidad y por la promesa de una rápida pérdida de peso, convirtió a estos productos en un bien altamente codiciado, cuyo valor se incrementa de manera exponencial al ingresar de forma ilegal al Brasil y la Argentina.
Paraguay aparece como el punto de abastecimiento dentro de una cadena que opera en gran medida fuera de todo control sanitario y comercial. Este fenómeno se refleja en el contrabando transfronterizo y la multiplicación de asaltos a farmacias y, más recientemente, a camiones transportadores de medicamentos.
Detrás estarían las facciones criminales que manejan la ruta del narcotráfico, armatráfico y contrabando. Dado que en Brasil está prohibida la comercialización de estos fármacos por disposición de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria, el ingreso se realiza por vías ilegales, aprovechando la permeabilidad de la frontera.
Estas rutas utilizadas históricamente para el tráfico de drogas, armas y el contrabando de electrónicos son hoy empleadas para el traslado de medicamentos adelgazantes, conforme a lo señalado por el jefe policial.
El método no varía. Las organizaciones criminales recurren a vehículos con dobles fondos, ocultamientos sofisticados, puertos clandestinos y otras estructuras logísticas ya consolidadas para introducir de contrabando un producto de venta prohibida.
FUENTE: ÚLTIMA HORA