Abuelito recorre la ciudad vendiendo helados y es un ejemplo de trabajo y perseverancia
A sus 76 años, cuando muchos eligen el descanso, Don Medardo Ayala elige el trabajo. Cada mañana empuja su carrito de helados y sale a recorrer por las calles de la ciudad, ofreciendo sus productos con la misma energía y compromiso de siempre.
Don Medardo, es oriundo de la Compañía Villa de Mercedes, y desde hace varios años se dedica a la venta ambulante de helados, una labor que desempeña sin pausas ni excusas. Bajo el sol intenso, enfrentando largas jornadas y el cansancio propio de la edad, continúa trabajando con la convicción de quien entiende que el sustento se gana con sacrificio y honestidad.
Pero Don Medardo no solo vende helados. En cada casa que visita deja también un mensaje silencioso sobre la perseverancia, la responsabilidad y el amor por el trabajo. Su historia conmueve porque habla de constancia, de lucha diaria y de una voluntad que no se rinde.
A sus 76 años, el trabajador no camina solo para ofrecer un producto; camina para demostrar que la dignidad no tiene edad y que el ejemplo más grande se da con acciones. En cada recorrido, además de helados, reparte esperanza.